Cómo visitar Santa Sofía, Patrimonio de la Humanidad en Estambul

Publicado por el día 29 junio 2020
Santa Sofía en Estambul

Santa Sofía en Estambul

La visita de Santa Sofía es la gran experiencia cultural de cualquier viaje a Estambul en Turquía, ya que es uno de los monumentos más importantes de toda la historia de la humanidad.

No es de extrañar que esté incluido en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco y que sea el monumento más visitado de la ciudad.

No hay nada equivalente en otro lugar del mundo; construida como un templo que fuera el espejo terrenal del cielo, ha conseguido crear una verdadera imagen celestial durante 1.400 años.

Santa Sofía en Estambul

Santa Sofía en Estambul

Durante más de nueve siglos fue la iglesia más grande e imponente de la Cristiandad y luego, durante casi cinco siglos, la mezquita más espléndida del Islam.

Santa Sofía, museo Aya Sofya Müzesi

Desde 1934 es un museo, el Aya Sofya Müzesi, que protege el monumento histórico y muchos de sus elementos religiosos, tanto cristianos como musulmanes.

El exterior es relativamente poco vistoso y ha perdido parte de su elegancia por una serie de contrafuertes que se construyeron a lo largo del tiempo para sujetar la cúpula.

También hay que tener en cuenta que, lógicamente, los cuatro alminares no existían cuando era una iglesia.

Mosaico de la Virgen y el Niño en Santa Sofía en Estambul

Mosaico de la Virgen y el Niño en Santa Sofía en Estambul

Sin embargo, su interior es uno de los más espléndidos del planeta, tanto por el gran espacio creado, lleno de perspectivas, como por la riqueza de los materiales de construcción y la belleza de los trabajos artísticos, sobre todo los mosaicos bizantinos.

Su silueta, sobre una de las colinas que domina el Bósforo, es una de las más características de cualquier perfil urbano, sobre todo si la unimos a la de la cercana Mezquita Azul y a las torres del Palacio Topkapi.

Una visita a Santa Sofía de Estambul es uno de los grandes momentos de cualquier viaje a Turquía.

Conviene dedicarle un cierto tiempo y no ir con prisas.

Es tal la riqueza de detalles, ya sean los mosaicos, las columnas, la propia estructura, además de mil rincones que se van descubriendo a cada momento, que es muy probable que al final el recorrido se alargue más de lo pensado.

El propio espacio de Santa Sofía es verdaderamente impresionante, y para sentir su majestuosidad no es necesario saber nada de su historia.

Minbar o púlpito en el ábside de Santa Sofía en Estambul

Minbar o púlpito en el ábside de Santa Sofía en Estambul

Sin embargo, pensamos que conviene ir un poco informado para valorar muchos de los elementos que iremos encontrando en el recorrido, así como para no perdernos algunos que no son muy evidentes.

Curiosidades de la historia de Santa Sofía

Evidentemente su historia está llena de curiosidades y cada rincón esconde un detalle o una anécdota de interés.

Lo primero es valorar en su justa medida su dimensión temporal.

Santa Sofia en Estambul

Santa Sofia en Estambul

La iglesia de Haghia Sophia, de la Divina Sabiduría, fue consagrada por el emperador Justiniano el 26 de diciembre de 537, siendo el edificio cristiano más grande hasta su transformación en mezquita en 1453, tras la conquista otomana de Constantinopla.

Fue convertida en museo en 1935, años después de la fundación de la República Turca.

Qué ver en la visita de Santa Sofía

La visita a Santa Sofía es un verdadero viaje a la historia y el arte desde el mismo momento en que se pasa el control de entradas y bolsos.

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La zona de jardín que se atraviesa (donde hay un par de lugares donde tomar un refresco y comprar algunos recuerdos) estaba ocupada por el atrio, un patio porticado, que ha desaparecido.

Según nos acercamos a la puerta de entrada, y por debajo del nivel del suelo, se distinguen los restos de la iglesia original de Teodosio, construida con anterioridad en el mismo lugar.

Puerta Imperial en Santa Sofía en Estambul

Puerta Imperial en Santa Sofía en Estambul

Puerta Imperial de Santa Sofía

La entrada se hace atravesando dos nártex (pórticos o vestíbulos), el exterior y el interior, antes de acceder a la nave central por la Puerta Imperial.

Aunque es normal tener muchas ganas de entrar inmediatamente, hay que dedicarle un poco de tiempo a estos espacios.

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No hay que perderse el mosaico que está justo encima de la citada Puerta Imperial que representa a Jesucristo como Pantocrátor y con un emperador arrodillado a sus pies.

Las puertas también son espectaculares y probablemente daten del tiempo de Justiniano.

Al entrar en la nave por esta puerta —que mientras Santa Sofía era una iglesia sólo fue utilizada por las procesiones que acompañaban al emperador— inevitablemente la vista empieza a volar por el interior del majestuoso espacio.

Mosaico de Jesucristo con el emperador Constantino IX Monomaco y la emperatriz Zoe en Santa Sofía en Estambul

Mosaico de Jesucristo con el emperador Constantino IX Monomaco y la emperatriz Zoe en Santa Sofía en Estambul

Dimensiones de la nave central y cúpula de Santa Sofía

La nave central mide 74’60 metros de largo, y su parte central está coronada por una cúpula que alcanza los 56 metros de altura sobre el suelo en su parte superior.

La cúpula de Santa Sofía es ligeramente elíptica ya que mide 33 metros en sentido norte-sur y 31 de este a oeste.

Al pasear por la nave principal se encuentran numerosos detalles interesantes, algunos originarios de la época en que era una iglesia, y otros de cuando era una mezquita.

Nada más traspasar la Puerta Imperial, se ven dos urnas de alabastro incorporadas en tiempos del sultán Murat II para que los fieles pudieran llevar a cabo sus abluciones.

Santa Sofía en Estambul

Santa Sofía en Estambul

Más adelante, en el suelo, aparece el omphalion, un espacio cuadrado creado por diferentes círculos de mármol de varios colores y que marcaba el lugar donde se colocaba el trono del emperador.

A su lado hay varias plataformas para los lectores del Corán.

Ábside y mihrab en Santa Sofía

Más adelante, en el ábside, destacan el minbar (púlpito) y el mihrab, el nicho que indica la dirección a La Meca.

Como el ábside está orientado al este y el mihrab debe estarlo hacia La Meca, éste está ligeramente descentrado respecto a la estructura general del edificio para señalar correctamente la dirección hacia la que hay que orar.

Gran Cúpula de Santa Sofía en Estambul

Gran Cúpula de Santa Sofía en Estambul

Un poco más a la izquierda hay un curioso quiosco elevado y rodeado con una celosía, el cual fue instalado en el siglo XIX para que el sultán pudiera asistir a los rezos sin ser visto.

Si lo prefieres, puedes apuntarte a un tour de 7 horas de duración con guía en español en el que además de visitar Santa Sofía, incluye un crucero por el Bósforo y la visita de la Mezquita Azul.

También tienes la opción del Tour completo de Estambul en dos días, que incluye la visita de Santa Sofía.

Normalmente no se puede acceder a toda esta zona y hay que admirarla a unos pocos metros de distancia.

Al mirar hacia arriba, uno de los detalles que primero llaman la atención en el conjunto son los grandes medallones con su hermosa muestra de caligrafía árabe; son del siglo XIX y de alguna manera desvirtúan las líneas y formas del conjunto.

En las pechinas (los elementos triangulares cóncavos que resuelven el encuentro entre la planta rectangular del edificio y la base de la cúpula elíptica) hay cuatro serafines de seis alas.

Columnas en Santa Sofía en Estambul

Columnas en Santa Sofía en Estambul

Los de las pechinas orientales son mosaicos del siglo XIV y los de las pechinas occidentales son pinturas del siglo XIX.

El ábside está dominado por un gran mosaico de la Virgen con el Niño en su regazo.

Esta imagen está flanqueada por las de los arcángeles Gabriel y Miguel, aunque este último está muy deteriorado y casi perdido.

También hay tres mosaicos representando santos en el tímpano (pared semicircular sobre la galería y entre las pechinas) norte, pero los andamios que hay ahora impiden que se vean dos de ellos.

La gran cúpula está decorada con inscripciones del Corán, aunque en su origen estaba cubierta por mosaicos dorados y, más tarde, por un pantocrátor.

Es de destacar la belleza de las columnas que surgen por todas partes.

Santa Sofía en Estambul

Santa Sofía en Estambul

De intenso color verde o rojo, son uno de los detalles más fascinantes también por su importancia como elemento constructivo.

Los paneles de mármol de diferentes colores que cubren las paredes hasta la altura de las galerías también añaden un aspecto imponente al conjunto.

Galerías superiores en Santa Sofía

Hay que subir al piso superior por una rampa y disfrutar de las vistas del conjunto desde las galerías.

En la galería norte se encuentra el mosaico del emperador Alejandro sujetando un cráneo; en la galería oeste, un disco de mármol verde en el suelo indica el lugar donde se encontraba el trono de la emperatriz.

Santa Sofía en Estambul

Santa Sofía en Estambul

Es el momento de dirigirse hacia la galería sur para ir en busca de varios de los mosaicos que se conservan en las paredes, ejemplos de los maravillosos trabajos que debieron de cubrirlas en otros tiempos.

Para ello hay que atravesar las llamadas Puertas del Cielo y el Infierno, hechas de mármol y con figuras en relieve.

Aunque incompleto, uno de los mosaicos más hermosos es el que representa la Déesis, o Plegaria, en la que la Virgen y San Juan suplican a Cristo por la humanidad.

En el suelo, muy cerca, está la tumba de Enrico Dandalo, el dogo de Venecia responsable del saqueo de Constantinopla de 1204.

En el extremo de la galería hay dos mosaicos más, mucho más completos que el anterior.

Santa Sofía en Estambul

Santa Sofía en Estambul

En uno aparece la Virgen con el Niño flanqueados por el emperador Juan II Comneno y la emperatriz Irene.

El otro muestra a Jesucristo entre el emperador Constantino IX Monómaco y la emperatriz Zoe.

Todavía queda otro mosaico más por descubrir y hay que estar atento porque es fácil perderlo.

Lo encuentras una vez que se desciende y se sale de Santa Sofía por uno de los extremos del nártex (la salida es por una puerta distinta a la de la entrada) hacia el llamado Vestíbulo de los Guerreros.

Hay que girarse y mirar para arriba, ya que justo encima de la puerta se encuentra el mosaico en el que la Virgen aparece flanqueada por Constantino el Grande y Justiniano.

Urna de alabastro en Santa Sofía en Estambul

Urna de alabastro en Santa Sofía en Estambul

Ya fuera del edificio principal, pero antes de salir a la calle, se pasa por una serie de monumentos funerarios de varios sultanes y de algunos familiares directos.

Es una muestra de la importancia que le dieron a este monumento que se convirtió en el centro del mundo religioso musulmán del imperio.

Horarios de visita de Santa Sofía

El museo Aya Sofya abre de 9 a 19 horas, desde el 1 de abril al 31 de octubre, y de 9 a 18 horas, del 1 de noviembre al 31 de marzo.

La taquilla cierra siempre una hora antes.

Santa Sofía y la Mezquita Azul en Estambul

Santa Sofía y la Mezquita Azul en Estambul

Hay que tener en cuenta que los lunes el museo permanece cerrado a las visitas.

Precios entradas Santa Sofía

El precio de la entrada de Santa Sofía es de 100 liras (13,40€).

Al entrar hay que pasar por un control de personas y bolsos semejante al de los aeropuertos, y justo después del control hay una zona para descansar y tomar algún refresco.

En el extremo sur del nártex exterior, cerca ya de la salida, hay una tienda de souvenirs y libros.

 
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