Veo en foros y webs de viajes que existe una preocupación sobre las dificultades para conducir en la República Checa. Evidentemente, dicho país centroeuropeo ofrece unas condiciones para el conductor peores que las que estamos actualmente habituados en España y en otros paises de Europa.
En realidad, a los viajeros más veteranos les recordarán las condiciones que teníamos en nuestro país hace 15-20 años. En concreto, en la República Checa encontraremos muchas carreteras de una sola calzada, algunas autovías cuyo trazado y firme no están en las mejores condiciones, y muy escasas autopistas que, eso sí, están en perfecto estado.
Esto supone que para viajar en coche por este país, no deberemos calcular que vamos a recorrer más de 70 kilómetros en una hora. Pero, en conclusión, y para tranquilidad del visitante, las carreteras en la República Checa no se encuentran especialmente en mal estado.
Eso sí, por ejemplo, si queremos dirigirnos desde Praga a Karlovy Vary, la salida noroeste de la ciudad es bastante complicada, sin una ruta rápida, con muchos semáforos y cruces hasta que se llega a una autovía, con muchos tramos todavía en construcción. En cambio, saliendo hacia noreste, hacia Litomysl, encontramos una autopista en excelente estado.
Y para movernos entre distintos pueblos y ciudades (salvo la ruta entre Praga y Brno, la segunda ciudad del país), lo habitual es movernos por carreteras de una calzada. En cambio, tenemos a favor que, en general, el tráfico es muy escaso y que el país no es especialmente montañoso, por lo que encontramos pocas zonas con fuertes pendientes.
Respecto a las ciudades, en Praga si que podemos encontrar bastante tráfico y, además, ni en la capital ni en la mayoria de las grandes ciudades existen circunvalaciones realmente rápidas, por lo que atravesar las mismas durante nuestro viaje nos puede demorar bastante tiempo.
La señalización, en general, es algo escasa. E incluso las señales de tráfico tienen un tamaño algo pequeño. Atención a la velocidad a la hora de atravesar los pueblos; está limitada a 50 km/h, se respeta al máximo por los conductores locales, y existen numerosos radares.
Los límites de velocidad en la República Checa son los siguientes:
- Autopistas: 130 km/h
- Autovías: 110 km/h
- Carreteras: 90 km/h
- Ciudades y pueblos: 50 km/h
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